Casi una eucaristia: pulpo, pan y vino

Sigo ritos oscuros , casi amuletos, cuando estoy vuelvo a Santiago

Uno es inmediatamente al llegar y otra vez antes de irme, el comer pulpo en Os Concheiros

Está entre mis selecciones de las mejores pulperías gallegas (Concheiros en Santiago, Rial en Padrón, Fiuza en Coruña y A Ponte en Monforte de Lemos) pero esta ademas tiene un ambiente tradicional y propio de tasca, que es tan difícil ya de ver hoy día (barriles alineados, mesa de formica, camarero perdonavidas, y un vino tinto mas que decente , aunque ningún se aproxime al tinto Barrantes , del Tío Benito de Ribadumia

Pero Os Concheiros es lo que es, siempre el mismo y eterno . Ni mejora ni empeora, es como el mar .. inmenso y siempre el mismo, siendo a la vez siempre distinto

Pero tiene algo firme y seguro, es que no te va a sorprender su pulpo, siempre perfecto, en su punto

Como con recogimiento, como si se tratase de una misa. En silencio . No me gusta comer solo el pulpo, es una comida social, se pincha por turno , una de las pocas reminiscencias hoy día de lo que eran las comidas agrarias (las migas, la paella … etc. que se hacien comunitariamente y se comían por turno siguiendo un estricto código , hoy ya olvidado)

Cada segundo que pasa es una suma de sensaciones . El tanino del tinto se une a la palatosidad de los trozos delgados del pulpo, de los extremos de los tentáculos,

El resberatrol del vino se une el aceite de oliva virgen extra, con el que viajara a través de arterias y venas

El pan , denso y agujereado por la fermentación, de corteza dura como estas tierras y su caciquismo autonomico, sirve de contrapunto con el que hacer barcos con los que navegar el aceite en la tabla (plato) y con los que deleitarse en un espasmo de placer

Pero todo se acaba . El campo de batalla es una tabla escurecida, con alguna arena de sal y manchas carmín del pimentón picante, círculos escurridizos marcados por las cuncas blancas sobre la mesa de madera, borrosidad de un momento cumbre que se convierte rápidamente en una virtualizacion en los recuerdos ocupando un archivo en el recuerdo y que se sumara a la biblioteca de los placeres gustativos acumulados . Esa experimentación masiva que nos permitirá buscar otras metas y tipos de cocina

La mesa es una batalla escarlata, y un recuerdo inolvidable acumulado con el que vivir el próximo año … hasta que se pueda volver de nuevo

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s